Es la pregunta del millón en las consultas capilares. El microinjerto es una solución quirúrgica válida, pero tiene limitaciones que a menudo no se explican con claridad. Depende totalmente de tu «zona donante»: si no tienes suficiente pelo en la nuca para trasladar a la parte superior, el resultado será pobre y con poca densidad. Además, requiere meses de espera para ver si el folículo ha «agarrado» correctamente.
La prótesis capilar, por el contrario, ofrece un resultado garantizado al 100% y de forma inmediata. No importa el grado de alopecia que tengas; podemos conseguir la densidad que desees en una sola mañana. No hay postoperatorios dolorosos, ni cicatrices, ni necesidad de tomar medicación crónica para mantener el pelo injertado. Además, es un proceso totalmente reversible y adaptable: si tus facciones cambian con los años, podemos ajustar el diseño de la prótesis para que siempre se vea acorde a tu edad, algo que el injerto permanente no permite.